“Los vestidos de boda de Kate Beckett fueron desarrollados independientemente y progresan a través de inundaciones, fuego y hambre para culminar en una alta costura para el episodio 7×06”.

En su viaje al altar, Kate Beckett pasa por dos diferentes bodas y un magnifico conjunto de pantalones de boda complementados por un bolero antes de finalmente ‘atar el nudo’ con su esposo, Richard Castle. Cada pieza del traje de boda resultó cautivante a su modo. Desde el vestido de moda de plata chispeante, hasta la impresionante pero simple elección de pantalón y chaqueta, Katherine Beckett fue la esencia de una esposa-a-ser ideal en cada paso.

DRESSED TO KILL

“El primer vestido fue parte de un punto de la historia”, explicó el diseñador Luke Reichle cuando se le preguntó por el primer vestido creado para la boda de Beckett.

 

El personaje de Fisher no está acostumbrado a escuchar un no por respuesta, y resultó que Kate fue la primera en decirle no. Se revela al principio del episodio que la propia Kate trabajó brevemente como modelo en sus años más jóvenes, pero cuando se le preguntó por Matilda King (Fisher) para ser presentada en una extensión de su revista ‘Modern Fashion’, Beckett la rechaza, dejando a King incapaz de “olvidar esos pómulos”.

 

Es cuando la ex modelo y la editora se reúnen de nuevo cuando la detective es acordonada para dar al modelado otra oportunidad. “Beckett sale del vestidor y a una escena muy conmovedora donde se da cuenta, ‘Sí, está boda realmente está pasando’. O, como resulta finalmente, no”, añade Luke con ironía.

 

“Diseñé este vestido para que fuese empujado a un punto más del espectro de la moda. No tradicional pero no muy lejos de no ser fácil de identificar. Utilicé encaje plata con rebordes franceses (lo que más he utilizado jamás en un pedazo de tela) y un tul de seda con un diseño aparentemente simple”.

 

La creación de alta costura de la boda no sólo es única, sino también bastante cara. Hecha de lingotes de plata francesa y tafetán de seda y organza, el vestido saldría a más de 30.000$ según Reichle.

 

FOR BETTER OR WORSE

 

La sexta temporada finalmente trae consigo un episodio digno de caos para Castle y Beckett cuando la pareja se da cuenta de que hay un obstáculo legal en su viaje hacia el altar. Detective y escritor son inmediatamente enviados a lo que podría ser considerada una búsqueda inútil del primer marido de Beckett (con quien se dan cuenta de que aún está casada). Pero sus problemas no terminan después de convencer al hombre de que firme los papeles de divorcio.

 

La pérdida de su lugar de celebración y la destrucción del vestido de boda de Kate hacen que eventualmente Beckett crea que las posibilidades de su boda perfecta con Castle están cayendo rápidamente, pero con las palabras tranquilizadoras de su prometido y el reemplazo del vestido de boda de su madre, la esperanza es renovada.

 

“El segundo vestido de Beckett fue cedido – ¿has escuchado eso, Rob Bowman? ¡PRESTADO! – a nosotros por una de mis diseñadoras favoritas, Alberta Ferretti”, comienza Reichle. “Enviaron más de 12 piezas y arrasamos con todas en un descanso de rodaje. Este vestido fue el que, cuando Stana se lo probó, consiguió el “¡Este es!” de todos.”

 

El vestido fue emparejado a la perfección con un brazalete de perlas blancas al que vimos a Beckett llevar en el episodio 100 de la serie (The Lives of Others). Hace su segunda y tercera aparición en cada una de los días de la boda de Kate.

 

“Es una prenda de la familia Reichle”, revela Luke. “Las clásicas perlas están hechas de las perlas de los collares entrelazados de mi madre y de mi abuela.” La pieza de joyería no solamente añadió belleza, sino también sentimiento a ambos de los estilos usados.

 

Como este se trataba del vestido de Johanna Beckett, mantenía un significado especial para nuestra hermosa detective. Verlo arruinado en la premiere de la séptima temporada casi dolió físicamente… Así que, ¿cómo convenció el director Bowman a nuestro diseñador de vestuario favorito para abandonar el vestido?

 

“El primer día de rodaje recibí una llamada de Rob Bowman. Es muy alegre y desenfadado, así que supe de inmediato que algo iba mal.”, comienza Luke. “El resto de la conversación sigue así:

“Así que Luke, ¿Cuántos vestidos de esos tienes?”

“¿Por qué?” – Pregunto, con pavor en mi estómago.

“¡Voy a hacer a Stana correr por el terraplén y arrojarse hacia el coche en llamas!”

“Por favor, dime que no vas a incendiar un vestido prestado de 12.000$?” – dije yo, permaneciendo muy tranquilo considerando todo.

“¡Oh, no, no, nunca haría eso. Pero vamos a hacer que los bomberos la apunten con las mangueras mientras ella se acerca mucho al coche.” [Silencio por mi parte en el teléfono]

“Así que, tenemos un vestido más, ¿no?”

“Solamente hay un vestido”, digo, “así que te sugiero que utilices muchas cámaras porque solamente vas a tener una oportunidad con esto.”

“Decidí esperar hasta que la serie se estrenase y obtuviese grandes audiencias antes de llamar a Alberta Ferretti para darles las noticias”, finaliza el estilista.

THE TIME OF OUR LIVES

 

La tercera vez demuestra ser el encanto para el duo favorito de escritor y detective de todos. Después de darse cuenta de que él podría no ser suficientemente bueno para Kate debido al dolor que inadvertidamente le causó con su misteriosa desaparición el día de la boda, Castle es transportado a un universo alternativo en el que nunca ha conocido a Beckett. No hace falta mucho para que le escritor aprenda que los dos se hacen extraordinarios el uno al otro, y tan pronto como regresa a su mundo, es rápidamente inspirado para pedir de nuevo a Kate que se case con él.

 

“La boda número 3 fue una verdadera colaboración entre diseñador, actriz y productora Terri Miller”, admite Luke Reichle. “Stana y yo habíamos hablado quizás sobre un traje-pantalón pero una vez se lo probó parecía un poco demasiado ‘precinto blanco’ para el gusto de todos”, continua. “Teníamos los pantalones palazzo de Carolina Herrera y estábamos probando tops y chaquetas sin suerte hasta que Terri sacó la chaqueta de encaje de Oscar de la Renta del bastidor. El resto, como dicen, es historia de la televisión.”

 

La propia Stana Katic afirma que Kate podría haber sacado el traje de su vestidor, o quizás haber ido de compras por media hora. Era muy apropiado para la íntima ceremonia que tuvieron bajo el atardecer de los Hamptons.

“La razón real por la que fui con pantalones fue un intento de romper con el curso de las bodas de Castle”, revela Reichle. “Pensé, han destruido dos vestidos, quizás los pantalones tengan mayores opciones de llegar al altar y sobrevivir la ceremonia ilesos. Y lo han hecho. De momento…”

 

Fuente: Fashion On Castle